Ahora el Ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, se ha erigido como nuevo defensor de las mujeres. Va a apoyar la maternidad y, para ello, reformará la ley del aborto. ¿No será mejor facilitar la conciliación de la vida laboral y familiar, flexibilizar los horarios o crear más guarderías públicas? ¿No será mejor enfrentarse a aquellos empresarios que discriminen a las mujeres por el mero hecho de ser mujeres o estar embarazadas? Pero, para qué enemistarse con los todopoderosos empresarios cuando podemos seguir fastidiando a los ciudadanos.
Para reformar la ley del aborto el ministro ha alegado que existe una “violencia estructural” contra las mujeres. Pero, para que ésta no exista no hace falta cambiar esta reglamentación sino que se debería luchar contra la discriminación en todos los niveles. Las mujeres aún trabajamos más y cobramos menos. Vivimos en una España machista y el ejemplo de ello es que hoy, día 8 de marzo, seguimos celebrando el Día de la Mujer Trabajadora.