En la iglesia norirlandesa de Saint Mary's School el padre Martin McVeigh se reunió con varios padres y algún niño para ofrecer una charla sobre la Primera Comunión. Cuando el sacerdote introdujo su pen drive en el ordenador para mostrar la presentación en power point aparecieron imágenes pornográficas. Inmediatamente el padre extrajo el USB y salió de la habitación sin decir ni una palabra. Pasados unos minutos volvió a la habitación y comenzó con su charla que versaba sobre que "los niños reciben demasiado dinero por su Primera Comunión y que deberían considerar dar parte a la Iglesia". Ni la policía ni la archidiócesis parece que vayan a tomar cartas en el asunto.