Educación para todos. Por eso, entre muchas otras cosas, abogaba Nelson Mandela cuando terminó con la política segregacionista del apartheid. Pero, ¿está el país preparado para permitir la igualdad entre blancos y negros?
Un ejemplo del duro trabajo que aún tiene por delante el país tuvo lugar ayer en la Universidad de Johannesburgo, en el campus de Auckland Park, que alberga estudiantes procedentes de 50 países del continente. Los estudios superiores estaban, hasta hace pocos años, reservados para los blancos. Actualmente todos los ciudadanos pueden ser estudiantes universitarios, lo que ha provocado una saturación de sistema de estudios superiores. Alrededor de dos tercios de los estudiantes no pueden optar a estudiar una carrera. 85.000 solicitudes se han presentado este año para cubrir 11.000 vacantes.
El problema ha tenido como resultado la muerte de una mujer y otra veintena de estudiantes heridos al sucederse una estampida a la entrada de la universidad para conseguir una plaza. La fallecida era la madre de uno de los jóvenes que, tras caer al suelo por la presión, fue aplastada hasta perder la vida.