La era de la informática y los videojuegos nos proporciona noticias espeluznantes. La última nos llega de Arabia Saudí. Allí un niño de solamente cuatro años ha matado a su padre de un disparo en la cabeza. Aprovechando que su progenitor había dejado la pistola sobre la mesa mientras iba a cambiarse de ropa, el niño cogió el arma asesinándole a sangre fría. La supuesta excusa del niño es que su padre no le había regalado la Play Station que tanto anhelaba. La policía saudí está investigando el caso.
