La Iglesia católica ha abrazado a la orden Neocatecumenal en una ceremonia que tuvo lugar ayer en el Aula Pablo VI del Vaticano. El Papa Benedicto XVI ha celebrado una audiencia junto a 7000 miembros del Camino Neocatecumenal donde ha afirmado que el movimiento es “un particular don del Espíritu Santo a los hombres de nuestro tiempo” por lo que permitirá a estos religiosos practicar sus liturgias “sin reparo alguno”.
A cambio, el Papa enviará a 18 familias a misiones de evangelización en países de poca presencia cristiana ya que, según palabras del Vaticano, el Camino no es “una asociación, un movimiento o una congregación religiosa, sino un "instrumento de formación cristiana". Una actividad que no es nueva ya que desde hace décadas hay presencia de “kikos” en países sudamericanos o asiáticos como China, Kazajistán o Uzbekistán.

