domingo, 3 de febrero de 2013

2013-02-03. El Presidente no tiene quién le pregunte

Hoy se suponía que el Presidente del Gobierno, más de dos días después de que saltara el escándalo, iba a comparecer para explicar a todos los españoles porqué su nombre aparece en “los papeles de Bárcenas”, quién y cómo disfrutó los famosos sobres, porqué el ex tesorero sigue teniendo un despacho en Génova, cuál es la vinculación de Ana Mato con la trama Gürtel y demás asuntos. 

Lo cierto es que no ha sido así. Mariano Rajoy se ha limitado a leer, ante el apoyo de su familia política, una serie de historietas de cuando era joven. Que si yo sé ganarme la vida, que si "yo ganaba más dinero en mi profesión que como político"… Pero lo cierto es que nada de nada. Ni una disculpa, ni una excusa. Simplemente ha reiterado que los documentos, esos que ya han sido verificados por grafólogos, son falsos y que la culpa no la tiene ellos sino los que intentan desclasificarlos. Por eso, el Presidente lamenta “el daño que están haciendo al PP, el que desean para mí, el que intentan contra el Gobierno, y el que están causando a España”. Como no, Rajoy no ha tenido tiempo de explicar porqué su nombre aparece en los documentos pero sí ha podido recriminar a Rubalcaba su modo de actuar ante tal difamación. 

Y si los documentos son falsos y él nunca ha recibido “dinero negro ni en este partido ni en ninguna parte" pues es normal que el Señor no vaya a dimitir. "Si alguien piensa que con el acoso yo me voy a encoger o que voy a abandonar la tarea que los españoles me han encomendado, se equivoca". No debería ceder ante el acoso pero sí ante las protestas de miles y miles de españoles. Esos mismos ilusos que le encomendaron la tarea de sacar a España de la crisis, como usted prometió. 

Eso sí, que se queden tranquilos porque Mariano va a enseñar su declaración de la renta. Pero Señor Presidente, enséñenos también todo lo que ha comprado “a toca teja”, el dinero de su señora y demás. Que los billetes de los sobres no tienen porqué acabar en la cuenta corriente ni advertir a Hacienda de que se tienen. 

Durante su discurso ha pedido la "máxima transparencia, rigor y diligencia" ¡Pero qué listo es Mariano! Menos mal que como ya sabía que es incapaz de contestar a una pregunta sin su chuleta ha impedido a los periodistas, incluso, que estén en la misma sala. Vamos, que el PP cree en la transparencia absoluta pero siempre y cuando sea a través de un monitor y sin dar ruido. 

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