Vamos a hacer una suposición. Imaginemos que estamos trabajando.
Un día el jefe nos comenta que tenemos que asistir a una reunión con las empresas de la competencia. La mala suerte es que es el mismo día que la fiesta de cumpleaños de tu amiga Consti. ¿Qué haces? Pues obviamente le mandas un email a tu amiga disculpándote por tu ausencia y vas a la reunión, por muy aburrida que sea.
¿Qué nos pasaría si pasamos de la reunión y nos vamos a divertirnos y a tomarnos unas copas con los amigos? Ya sabemos que la situación en España no está para tirar cohetes y que gracias a la reforma laboral pueden mandarte de nuevo al paro de la noche a la mañana. Esto le pasaría a cualquier persona ajena al poder, pero ¿y a nuestros políticos?

