Desde que comenzara esta estadística, allá por 1990, 24 personas han perdido parcialmente la visión por la irresponsable actuación de los antidisturbios. Sólo en 2009, en Barcelona, perdieron un ojo cuatro personas al recibir el impacto de una pelota de goma lanzada por los Mossos d'Esquadra. Pero no han sido ellos los únicos afectados. En la manifestación que tuvo lugar el 29 de Marzo una persona sufrió una perforación del pulmón y la rotura de varias costillas mientras que un niño de 4 años también resultó herido por el lanzamiento de estas pelotas.
El caso más grave, todos lo recordaréis, sucedió en Bilbao. Tras un partido de fútbol, que enfrentó al Athletic y al Schalke 04, la Ertzaintza cargó y el joven Iñigo Cabacas perdió la vida. Nada más conocer lo sucedido el consejero de Interior, Rodolfo Ares, afirmó que “se depurarán las responsabilidades” y llegaría al fondo de este asunto. Pues por desgracia las pelotas de goma se siguen utilizando y siguen gozando del amparo de la clase política.